21.2.17

Jaime, el oso viajero, y lo que no mostró en Instagram

Muchos de ustedes conocen a Jaime, el oso viajero que nos acompañó a Juanjo y a mí en nuestra luna de miel. Fue divertido llevarlo siempre con nosotros y darnos cuenta, al final del viaje, que era quien más fotos tenía. Hay muchas anécdotas detrás de esas fotos que vieron en Instagram, así que decidí mostrarles ese "tras bambalinas" en este post para que conozcan un poco lo que ocurrió mientras tomaba las fotos. ¡Espero que lo disfruten!


El lugar más exótico en el que estuvimos fue Marruecos. No sólo conocimos Marrakech, la ciudad más turística, sino que también estuvimos en el desierto del Sahara y otros pueblos icónicos. Claramente Jaime nos acompañó en nuestro viaje en dromedario, comprando turbantes, escuchando el llamado de las mezquitas y en los atardeceres entre las dunas.

Jaime a punto de comenzar su viaje en dromedario.
Esta es la foto final, y abajo cómo fue tomada.
Aquí estoy yo tratando de tomarle una foto a Jaime con La Koutoubia.
Esta es la foto que queríamos tomar...
Estos son algunos intentos de esa foto. ¡Jaime salía volando con el viento!
Cada vez más cerca del Sahara.
Jaime ayudándome a comprar algunos regalos.
Atardecer maravilloso en el Sahara.

Luego comenzamos el famoso "Eurotrip" que nos llevaría a ciudades que solo imaginamos conocer en nuestros sueños. Lisboa fue la primera. El puerto portugués nos enamoró desde el primer instante con sus cerros llenos de casas preciosas, la desembocadura del río y su majestuosa Plaza de Comercio.
Posando con Jaime en el parque Eduardo VII.
Selfie en la Plaza de Comercio de Lisboa.
Jaime en lo más alto de (la réplica) la Torre de Belém.
Otro "tras bambalinas". Haciendo muchos esfuerzos para sacar una foto linda en el Pateón Nacional de Lisboa.
Desde el Panteón Nacional de Lisboa.
Mientras yo me congelaba en Cacilhas, Jaime se sacaba fotos.

En Marsella me reencontré con mi amiga Pauli que no veía hace más de tres años. Allí Jaime se sacó fotos con la vista más hermosa de la ciudad, junto a la Basílica de Notre Dame de la Garde.

Diario de viaje.
Jaime en Marsella.

En Praga pasamos demasiado frío y muchos momentos de risa (y estrés) por culpa del idioma. Es una ciudad hermosa, dan ganas de quedarse horas y horas caminando por sus calles, porque cada una tiene un toquecito bello. Esta vez el frío nos espantó un poco, pero aún así Jaime se sacó muchas fotos con nosotros.

Momentos difíciles: tratar de ubicarnos en la estación de trenes de Praga.
Jaime en el Puente Carlos, Praga.
Jaime y Juanjo de amigos.

Los más coloridos entre los turistas de abrigos negros.

En Berlín pasamos el mejor Año Nuevo de nuestras vidas. Jaime estaba cansado, así que no nos acompañó en la rumba, pero sí a conocer el muro de Berlín, el Reichstag, los museos, Alexanderplatz y muchos lugares más.

East Side Gallery, Berlín.
Berlín (y mis manos congeladas con guantes).

En Atenas estuvimos más tiempo del que planeamos, ya que el aeropuerto de Estambul cerró por casi una semana debido a la nieve y cancelaron nuestro vuelo. Aprovechamos los días extra para conocer muy bien la ciudad e ir a Meteora, un lugar mágico y único en el mundo (la tormenta de nieve nos agarró allá).

En la acrópolis, un sueño hecho realidad.
Esta es la verdad de cómo llevábamos a Jaime. Al menos así podía ir mirando el paisaje jaja.
En el templo de Zeus Olímpico.
Atenas desde las alturas.
Muchos intentos para tomar una foto...
Esta foto.
Intentos de tomar fotos en la nieve, en Kalambaka, antes de subir a Meteora.
El mismo día nos tocó tormenta de nieve y este atardecer mágico en el monasterio de Agios Nikolaos en Meteora.

Ya de regreso en Barcelona aprovechamos de recorrer más la ciudad y prepararnos para nuestro regreso. El broche de oro fue conocer la Sagrada Familia, un imperdible si estás en Cataluña.

Paseando por Barcelona. 
Broche de oro: la Sagrada Familia.
En el aeropuerto El Prat, Barcelona.
¡Viaje de regreso!
 Ya finalizando nuestro viaje me encontré con esta sorpresota: ¿¡Jaime en la muralla China y en la Ópera de Sídney!? Este oso se escapó y no me llevó a su viaje. (La verdad es que las fotos son un amoroso montaje que hizo mi papá para causar intriga, jaja).

Jaime paseando sin mí.

¡No puedo creer que se fue sin mí a China!

¿Cuál será el próximo destino de Jaime?

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